Años salvajes: mi vida y el surf | Los mejores libros de SURF

Años salvajes mi vida y el surf

593 páginas de obsesión por las olas y el surf. Ese podría ser un BREVE resumen de Años salvajes de William Finnegan.😂 

El premio Pulitzer de 2.016 está en mi mesita de noche desde que me lo prestaron, hace un par de meses, y confieso que todavía no lo he terminado. 🙈 Voy despacito.

Entiendo que, como tantas otras cosas en la vida, el SURF puede convertirse en una obsesión, una adicción. Para mí el SURF es diversión, placer, un reto, una experiencia liberadora y quizá por eso me resulta complicado conectar con William Finnegan y su obsesión en Años salvajes.

William en su Años salvajes: mi vida y el surf

En su obra, autobiográfica, narra de forma detallada y meticulosa, la manera en que descubre el surf y cómo convierte la búsqueda de la ola perfecta en su lait motiv durante muchos años.

Pero desde el principio me chirrían varios partes de la novela.

¿Quién me puede explicar este punto, por favor?

Capítulo 1: Honolulu 1966-1967

Capítulo 2: California 1956-1965

En serio, ¿estos saltos en el tiempo son necesarios para mi cabecita medio dormida cuando sujeto el libro y lo devuelvo a la mesita de noche?

No os dejéis confundir con mi [pseudo] crítica literaria porque, insisto, Años salvajes se hizo con el Pulitzer en 2.016. Y la vida y obsesión de William Finnegan necesitaba ser redactada en papel [ahuesado, neutro y satinado de ochenta gramos, procedentes de bosques correctamente gestionados y con celulosa 100% libre de cloro]. 😉

Si os interesa, en YouTube comparto y leo un par de páginas de Años salvajes, podéis verlo aquí abajo. Realmente William escribe y transmite de una manera única:

“YO QUERÍA ESTAR ALLÍ, EN EL AGUA,

APRENDIENDO A BAILAR SOBRE LAS OLAS”

Años salvajes, ¿un libro machista?

Años salvajes no es un libro machista, no quiero crear polémica. O quizá sí quiero generar un poco de controversia.😉 No es un libro machista pero supongo que sí es un libro que explica, sutilmente y en el marco del surf cómo era aquella época, todavía machista en muchos aspectos.

¿A qué dedicaban el tiempo las mujeres en los años 60 y 70? Arrancaba la segunda revolución feminista. Y quedaba mucho camino que recorrer (y lo que todavía queda). Probablemente la mayoría de las mujeres dedicaban su tiempo a estudiar o cuidar de la familia. Algunas comenzaban a unirse a grupos feministas

En 1.920 se consiguió en EE.UU. el derecho a voto para las mujeres. Los 60 era el momento de pelear por la libertad sexual, familiar, laboral y por el derecho al aborto.

Aún así, no estaba al alcance de cualquier mujer pensar “vamos a escapar una temporada de mi familia, mi pareja, mi trabajo y vamos a surfear” tal y como creo que hizo William Finnegan. Luchar por la libertad de todas las mujeres implicaba no huir persiguiendo una pasión, creo que la pasión en ese momento de las mujeres era ser LIBRES consiguiendo la LIBERTAD para todas (y todavía doy GRACIAS por todo lo que consiguieron las que pelearon antes de mí).

William Finnegan narra en Años salvajes sus aventuras viajando y surfeando con varios amigos, la amistad es importante, estoy de acuerdo. También menciona a varias mujeres en el marco de diferentes noviazgos y largos periodos de ausencia.

Aún así merece la pena destacar la brevedad de las descripciones (para lo que nos tiene acostumbrados durante la narración) cuando alguna mujer aparece en mitad del viaje y de la aventura. No le culpo de estas breves historias, supongo que todos tenemos “crónicas” a las que no dedicaríamos más de 2 líneas.

Todavía diría más.

Para ser realmente fieles a la verdad del libro, lo cierto es que cuando William les dedica un par de páginas te das cuenta de que no tiene nada en contra del feminismo. O no comenta nada en ese sentido. De hecho –BREVE SPOILER– conoce a Tess y Manja, dos feministas que se dirigían a un congreso, y el propio Finnegan comenta que no lo pasó bien cuando su breve idilio con Maja termina porque así lo decidió ella.

Años salvajes william finnegan

Lo que más me gusta de Años salvajes: mi vida y el surf

La soledadlos amigosviajar, conocerse a uno mismo… Ahí sí me engancha la vida de William. Su pasión por escribir y escapar de la rutina de un trabajo estable… wow, si no me pusiese a mí misma la excusa de mis dos hijos pequeños quizá seguiría ese mismo rumbo.

Así que mi conclusión puede que sea, que lo que menos me gusta de Años salvajes: mi vida y el surf sea que 30 años después que William, aquí estoy yo pagando facturas en lugar de recorrer carreteras llenas de polvo y descubrir personas y lugares que ni sospechamos que existen.

Bien mirado este libro me gusta más de lo que creía en un principio, ¿no? 

Prometo editar esta entrada cuando termine las 240 páginas que me quedan por leer.

Solamente dadme tiempo y volveré. 😉

Y si, además de leer sobre SURF queréis ver una selección de las mejores pelis de surf podéis hacer clic en este enlace (y magia)(jajaja).

¡Buenas olas para todos!

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